12 de marzo de 2018

¿PONEMOS EN JUEGO LA FORMACIÓN EN LA EMPRESA? Gamificación



"El éxito no consiste en tener buenas cartas, sino en saber jugar bien las que tienes"


Es evidente que el entono sumamente cambiante, hace que la formación continua en las empresas se vuelva más que importante para conseguir la competitividad necesaria y seguir avanzando.

La formación es importante, pero no todos los trabajadores descorchan una botella de espumoso cuando la empresa les comunica que han sido incluidos en un plan de formación. ¿Por qué?

La razón principal puede tener su explicación, en el concepto más o menos arraigado, de lo que supone u aporta la formación, entendiéndola en muchos casos como algo tedioso, que resta tiempo o puede ser una pérdida del mismo, y el desconocimiento del rédito obtenido dentro de la empresa después de su ejecución, en definitiva, lo que realmente falla es la motivación.

La clave es erradicar el concepto de formación como esfuerzo añadido y hacerlo migrar a algo totalmente distinto, que se acerque a lo lúdico, que enganche, entusiaste y además consiga el objetivo inicial marcado, la formación específica.
Aquí es donde entra en juego la gamificación.
En España ya son más de 24 millones de personas, según la consultora holandesa Newzoo, las que juegan a algún videojuego cada día, atendiendo a estos datos... ¿por qué no aprovechar esta tendencia para mejorar el talento en las empresas? 

Todos somos testigos cada día de jugadores empedernidos, juegan en todas partes, incluso la típica revista en el aseo ha sido vilmente sustituida por alguno de esos juegos, Tamagotchis modernos que no puedes abandonar ni un momento para no perder puntos en el panel.

¿Y si pudiésemos aprovechar ese juego para conseguir mayores habilidades profesionales? 

¿Quien se resiste a la operación Competencia = juego (diversión +formación)?


Todas las empresas, tengan el volumen que tengan, disponen en España de un crédito anual de formación, que de no ser utilizado, es dinero que la empresa "pierde", existen ya muchas ofertas de formación que ofrecen entre ellas la gamificación. Desperdiciar esta oportunidad es dar la espalda a la mejora dentro de la empresa por el camino más atractivo.

La Gamificación es la técnica de aprendizaje que traslada la mecánica de los juegos al ámbito educativo-profesional, con el fin de conseguir mejores resultados, ya sea para afianzar mejor algunos conocimientos, mejorar alguna habilidad, o bien recompensar acciones concretas, entre otros muchos objetivos.

Las herramientas las tenemos a nuestra disposición, existen multitud de plataformas de juegos que te enseñan a liderar, a negociar, a trabajar en equipo, a organizar mejor el tiempo, ahora bien

¿Cuales son las ventajas reales de utilizar la gamificación en la empresa?

Algunos de los beneficios de su aplicación son:

  • Son el instrumento ideal para el aprendizaje efectivo
  • Mejoran la retención y la aplicación de lo aprendido
  • Desarrolla la capacidad de toma de decisiones
  • Facilita la comunicación
  • Aporta libertad de aprendizaje en cualquier momento y cualquier lugar
  • Imprime compromiso y fidelización
Aplicando métodos de gamificación en los entornos de trabajo, éste se transforma en un juego, y todas las acciones que realiza el usuario tienen un objetivo: llevarlo a la victoria.

Lo interesante es que permite la motivación a realizar de forma rápida y eficiente aquellas acciones que antes no resultaban atractivas.

Ayuda a evitar malentendidos en las diferentes tareas y el malgasto de recursos en acciones que no aportan valor, es decir, ayuda a ser Lean.

La implementación de estrategias de gamificación en las empresas, permite el engagement, es decir, compromiso, logrando que los trabajadores participen de forma dinámica y proactiva en acciones que generalmente requieren de un esfuerzo de voluntad.


La mecánica de juegos lleva inplícito fallar para intentarlo de nuevo, aprender de los errores, clave en el proceso de aprendizaje, algo que llevamos a cabo desde que somos niños.

Imprimir el gaming en la empresa nos da la oportunidad de equivocarnos y buscar nuevos caminos alternativos, en definitiva, nos brinda la oportunidad de detectar la valentía, la creatividad, el afán de superación y el sentimiento de pertenencia.

Para las organizaciones es vital detectar las verdaderas habilidades de sus recursos humanos, potenciarlas y motivarlas, y el juego aplicado a la formación supone un instrumento fantástico para ello.

Para el empleado, supone la oportunidad de aprender nuevas competencias jugando, sin que le suponga ningún esfuerzo, le ayuda a mejorar las habilidades que ya posee y le abre nuevas oportunidades de mejora profesional.

La gamificación permite la medición de determinados parámetros, es por eso, que las distintas acciones que se convierten mas atractivas, nos da acceso a datos muy valiosos para la mejora del propio empleado, su departamento y en final término de toda la empresa.

Dejar que el empleado se forme jugando implica en si mismo un reto hacia la superación y la autosatisfacción. Cuando jugamos buscamos la máxima puntuación, simplemente porque todos somos competitivos, en mayor o menor medida, y ello va unido a la satisfacción personal.

¿Ponemos en juego la formación de la empresa?


2 comentarios:

  1. Muy interesante y enriquecedor. Pensaré implementarlo en mi empresa.Gracias y felicidades

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