9 de noviembre de 2017

MÉTODO IKIGAI, LA FILOSOFÍA JAPONESA DE LA FELICIDAD

La palabra Ikigai es un término japonés que significa iki (vida) y gai (mérito). Aunque ya hace más de 40 años que se dio a conocer por la autora Mieko Kamiya, en estos momentos, está pisando fuerte como corriente exótica de moda en la búsqueda del bienestar personal y la felicidad, dentro y fuera del trabajo.

Mieko Kamiya (1914-1979) psiquiatra japonesa, altamente cualificada, políglota y traductora de libros de filosofía, fue una persona con mucho peso en la cultura nipona. 

Reconocida por su trabajo de psiquiatra en la Universidad de Tokio, fue asesora de la emperatriz Michiko, y su experiencia médica con los enfermos de lepra de la época, fue el impulso que le llevó a escribir el libro donde se recogía por primera vez el concepto Ikigai, sobre el significado de la vida (Ikigai Ni Tsuite, título en japonés).

Si en un post anterior hablábamos del método SISU, de procedencia finlandesa, para conseguir valentía, resistencia, coraje y capacidad para afrontar las adversidades, en este caso, abordamos el método Ikigai para alcanzar la felicidad mediante el establecimiento de un propósito en la vida.

Japón, según la OMS, uno de los países más longevos del planeta, destaca por su sencillez, su dieta sana y una especial forma de vida, apoyada en el budismo o el shintoismo, hace protagonista al minimalismo, que convive con el respeto hacia uno mismo y a los demás.

En occidente, basamos nuestra felicidad principalmente en la posesión, tener un buen coche, una cuidada casa o un trabajo que nos aporte lo que no queremos desear, pero recientes estudios demuestran, que nada de eso es capaz de hacernos del todo felices, ya que se retroalimenta haciéndonos creer que nunca es suficiente, y acaba generando frustración, inquietud y desasosiego.

Mieko Kamiya se convirtió en una de las mejores fuentes para entender la esencia del método Ikigai, que no busca la felicidad en si  misma, sino el propósito a través del cual la lograremos.

Y es que no sabemos, o no podemos, encontrar el objetivo en la vida que nos permita seguir viviendo con ilusión, más aún, cuando las cosas no nos van bien en el presente.

Quizá tu objetivo a corto y medio plazo sea conseguir tu trabajo ideal,  pero el método Ikigai, va más allá de la posición que puedas ocupar o el dinero que percibas por ello. 

Conseguir imprimir tu huella en la sociedad, que tu labor marque la diferencia y genere orgullo, es un objetivo mucho más altruista, que te hará sentir bien por encima de todo, que te incorporará en el verdadero significado de la existencia en estado puro.

Los nipones, conocidos por sus interminables jornadas laborales, lejos de sentir el concepto de vivir para trabajar, cambian el pensamiento y lo incluyen como la clave del éxito, no perder nunca las ganas de vivir, aprovechar al máximo lo que posees y lo que te rodea, y dar las gracias cada día por poder disfrutarlo.

El método Ikigai consiste en encontrar el equilibrio entre lo que estás haciendo y lo que te encantaría hacer. No nos paramos a pensar el porqué de lo que realizamos, ni buscamos la felicidad en su ejecución, hecho por el cual, acabamos entendiendo las funciones diarias como algo tedioso.

Lo primero que marca la filosofía del Ikigai, es que para ser feliz, primero necesitamos encontrarnos a nosotros mismos, entender lo que realmente nos motiva y perseguirlo, en definitiva, la razón de ser.

Todos necesitamos tener un Ikigai, una motivación vital, un objetivo o una misión que nos haga levantarnos cada día mostrando lo mejor de nosotros mismos.



¿COMO PODEMOS APLICAR EL  MÉTODO IKIGAI DE FORMA SENCILLA?


Tal y como hemos dicho, el objetivo del Ikigai es ir más allá, desprenderse del individualismo voraz que nos invade y pensar en el todo, siguiendo las siguientes pautas:


  • Identificar lo que realmente hacemos bien y nos apasiona
  • Una vez encontrado, enfoca tu vida hacia ese objetivo personal
  • Desarrolla, estudia e intensifica tu don
  • Analiza lo que esa actividad puede aportar al mundo
  • Elabora un objetivo, tu misión a cumplir
  • Nunca pierdas la motivación, afronta cada tropiezo como una nueva oportunidad
Para saber cual es nuestro Ikigai, nos resultará más fácil si contestamos a las siguientes preguntas:

¿Cual es mi elemento? Si nos gusta trabajar a solas y nos estresa la multitud, parece obvio que entonces nuestro Ikigai no será por ejemplo ser conferenciante.

¿Con qué actividades me divierto más? indicará las cosas que nos apasionan y que quizás no has desarrollado todavía.

¿Que me resulta sencillo hacer? Si observas que tienes especial habilidad para ello, invierte en su especialización.

¿Que me gustaba cuando era niño? nuestro Ikigai podría estar relacionado con el mundo artístico, científico o de ayuda a los demás.

Cuando realizas algo que te apasiona, se te da bien y disfrutas con ello, percibes tu presencia en el mundo absolutamente justificada, y como consecuencia obtienes el bienestar de la felicidad.


¿CUANDO SE HACE NECESARIO APLICAR EL MÉTODO IKIGAI?

Hay momentos en la vida en que se hace necesario cambiar para seguir avanzando, pero nunca es tarde para encontrar nuestro propio Ikigai, posicionar nuestro lugar en el mundo, el concepto zen del bienestar, alejado del comportamiento occidental que entiende el trabajo como un castigo necesario para subsistir, lo que provoca a menudo estados depresivos.

Debemos buscar nuestra profesión en concordancia con nuestras habilidades y pasiones. El ideal, sería disfrutar en todo momento con lo que haces y que te remuneren por ello.



No te plantees un cambio de trabajo para ganar más dinero, sino porque sea acorde a tus capacidades, te haga feliz y ponga un granito de arena en la sociedad, en definitiva, que de sentido a tu vida.

Viaja por tu pasado para analizar tu presente y diseñar tu futuro, piensa en lo que amas, en lo que eres bueno, lo que te pueden pagar por ello y lo que aportarás al mundo

Para ello puedes seguir algunas de estas consignas:


  • Pon atención plena, aplica MINDFULNESS
  • No temas en tomar decisiones
  • Haz introspección de un pensamiento lateral o intuición
  • Dirige tus esfuerzos en la mejora de ti mismo
  • Fluye dibujando para liberar experiencias
  • Aléjate de las fuentes de negatividad
  • Identifica lo que no te gusta para descubrir lo que te apasiona
  • Lo importante siempre debe ir por delante de lo urgente
  • Sal de la zona de confort y explora


Nunca es tarde para ponerse un propósito en la vida, quizá éste sea el momento de buscar tu Ikigai

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